Las leyes están al servicio de las personas para resolver los problemas, y no para complicar las cosas o crear problemas nuevos.
¿Por dolorosa experiencia, hemos aprendido que la razón no basta para resolver los problemas de nuestra vida social. La penetrante investigación y el sutil trabajo científico han aportado a menudo trágicas complicaciones a la humanidad, creando los medios para su propia destrucción en masa. ¡Tragedia, realmente, de abrumadora amargura!