La vergüenza delimita en el hombre los confines internos de las culpas. Donde empieza a avergonzarse, comienza exactamente su más noble yo.
Ahora entiendo por qué algunos hombres no pueden evitar embarcarse dijo Anne. Ese deseo que nos viene a todos en algún momento, navegar más allá de los confines del ocaso, ha de ser muy fuerte cuando nace en alguien.