Yo crucé la línea blanca un día, fue una noche con su amanecer
Los funerales celebran el cruce de otra frontera, en muchos sentidos el más formal y prolongado de todos.
Yo crucé la línea blanca un día, fue una noche con su amanecer
Tan pronto crucé la línea me dije: esto no puede acabar bien. No me había ocurrido antes. Hay miedo. Es una masacre. Ya no vas a bodas, sino a funerales y estás en primera línea. Miras las necrológicas y mueren tus amigos. Terrorífico. Y la ilusión de que siempre ibas a ser más valiente, ya no la tienes.
Ninguno de nosotros puede quejarse de su muerte, pues quien se ha unido a nosotros se ha puesto la camisa de Neso. El valor de la conciencia de un hombre se establece sólo a partir del momento en el que está dispuesto a dar su vida defendiendo sus convicciones
Puerto Rico siempre ha estado dividido por asuntos religiosos, políticos y sociales, pero Puerto Rico siempre ha estado unido en la admiración y respeto a Roberto