Su piel, puesta a punto de caramelo por efecto de los rayos de sol, suscitaba deseos de morder.
Ya no es un calor oculto en mis venas: es Venus y todo el conjunto de fijación sobre su presa.
Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.
Todos los trajes de las mujeres son solamente una transacción entre el deseo manifiesto de vestirse y el deseo encubierto de desnudarse