Con tal de estar con Dios, ¿qué más da que sea de una manera o de otra? puesto que realmente sólo le buscamos a Él, y no lo encontramos menos en la mortificación que en la oración -sobre todo cuando nos envía la enfermedad-, nos deben parecer tan buenas tanto la una como la otra
Sé que he existido, porque he sentido; y puesto que el sentir me da este conocimiento, sé también que ya no existirá cuando haya dejado de sentir.