A los hombres se les valora no por lo que son, sino por lo que parecen.
Una gran parte de la fuerza de voluntad es tener algo a lo que aspirar, algo por lo que vivir.
Lo más importante, sin embargo, es el hecho de que nunca he trabajado por dinero. Me gusta la comodidad del dinero, pero nunca he trabajado por ello
En occidente tendemos a considerar que nuestra solución es superior a la de los samoanos, acostumbrados como estamos a encauzar los impulsos sexuales por sendas muy estrechas y aprobadas socialmente (...) pero con la luz que nos da contemplar las soluciones de la sociedad samoana, podemos considerar que el precio que tenemos que pagar por ello es demasiado caro.