Escritor comprometido soy y como tal actúo... trataré de realizar las tareas que aún me quedan por cumplir en el Reino de este mundo.
Todo escritor, por el hecho de serlo, ya está comprometido: o comprometido en una religión, o comprometido en una ideología político-social, o comprometido en una traición a su pueblo, o comprometido en una indiferencia o sonambulismo individual, culpable o no culpable.