a otros, en cambio, Cristo los llama a seguirlo más de cerca en el sacerdocio o en la vida consagrada. Qué hermoso es saber que Jesús te busca, se fija en ti y con su voz inconfundible te dice también a ti: ¡Sígueme!
¿Cuánto tiene que ser explorado y descartado antes de llegar a la carne desnuda de sentimientos?
Lejos de lograr la paz, las guerras siempre sirven como aulas y laboratorios donde los hombres, las técnicas y los estados de cuenta se preparan para la próxima guerra.
Todos actuaban como si se prepararan para el otro mundo, pues no parecía que pudiésemos hacer mucho más. Nuestro único consuelo era que, contrario a lo que esperábamos, el barco aún no se había quebrado, y, según pudo observar el capitán, el viento comenzaba a disminuir.
La música es como una línea de autobuses. Como un océano de sangre. Arte contra comercio. Ideas contra retórica. A veces un desfile de monstruos, a veces una sala de urgencias.
Ciudad bendita, entre tu gente va creciendo esa sonrisa que está luchando contra el tiempo y la avaricia de las promesas de cobardes que te quieren ultrajar. Ciudad Bendita.