Voy a contarles un secreto: la vida es mortal. Mantenemos ese secreto en mutismo cada uno frente a sí mismo porque conviene, si no, sería volver cada instante mortal.
Desde el instante en que el hombre comete un crimen, entra el castigo en su corazón.
Aprende, pues, a sujetarte prontamente a tu superior, si deseas tener tu carne sujeta. Porque tanto más presto se vence el enemigo exterior, cuanto no estuviere debilitado el hombre interior
Quisiera pero no puedo... ahorita estoy saliendo con mi guitarra.
México es mi tierra. No nací aquí pero lo amo. Es el país más bello del mundo. ahorita está dormido el gigante. Lo veo el gigante de América está durmiendo la siesta, la noche o no sé qué pero él no está despierto totalmente