Los partidos políticos actúan como empresas para captar votos, se habla de privatizar los ejércitos y la ciudadanía como vehículo de acceso a una sociedad se entiende como la entrada a un club privado
El proceso autonómico tampoco puede ser una vía para la destrucción del sentimiento de pertenencia de todos los españoles a una Patria común. La autonomía no puede, por tanto, convertirse en un vehículo de exacerbación nacionalista, ni mucho menos debe utilizarse como palanca para crear nuevos nacionalismos particularistas.