Las estrellas brillaban débilmente sobre las farolas de la calle. ¿Grandes soles? ¿O débiles chispas en el cielo nocturno? Soles, se decía. Luces que servían para navegar, y que hacían señas a la mente invitándola a apartarse de las preocupaciones terrenales, pero que traspasaban el corazón con sus espadas frías.
La esencia de una libertad de las personas es la oportunidad de apartarse de las formas tradicionales de pensar y de hacer las cosas.
El artista es un miembro de las clases ociosas que no puede costearse su ocio.