Ni puede establecerse el reino de la libertad sin el de las costumbres, ni cimentar las costumbres sino sobre las creencias.
En todo el mundo, los mercados financieros privados descuidan a los que son muy pobres. Los bancos convencionales no buscan establecerse en las comunidades pobres, pues ahí no es donde está el dinero.
Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.