Quítate el cartel y apuesto a que antes de seis meses... ¿Qué cartel? Ese que llevas en la cara: Soy viuda para siempre, no existo para la vida y para el casamiento. Decídete, vuelve a reír, a ser igual a todo el mundo y te juro que en menos de seis meses...
Tengo el orgullo de lucir este uniforme de preso con ustedes, porque prefiero morir en una cárcel podrido y no estar perfumado y bien vestido con el cartel de traidor a la Patria y al Ejército
Cualquier persona que pone en una página web una etiqueta diciendo esta página se ve mejor con el Navegador X parece tener el anhelo de los malos viejos tiempos, antes de la web, cuando tenía muy pocas posibilidades de lectura un documento escrito en otro equipo, en otro procesador, o en otra red
La palabra moralidad es solo la etiqueta de un concepto, y los conceptos sólo existen en la mente.
Lo que libera a la metáfora, al símbolo, al emblema de la manía poética, lo que manifiesta la fuerza de la subversión, es el disparate, ese atolondramiento que Fourier supo poner en sus ejemplos, desdeñando todo decoro retórico. El porvenir lógico de la metáfora sería pues el gag.
¿Ves mi mono para el trabajo? En el lado izquierdo lleva el emblema del Cavallino y yo lo siento latir su corazón al lado del mío
El lema publicitario es distinto nos demuestra esa patética necesidad de diferencia, cuando, en realidad, casi no existe ninguna
Ninguna tortuga había hecho aquello antes. Pero ninguna tortuga había sido nunca un dios, y conocía el lema no escrito de la Quisición. Cuius testiculos habes, habeas cardia et cerebelum.
Dos semanas más tarde, el plancha pantalones mágico estaba instalado. Fuera, en un letrero colgante, los nombres de Marx y de Jefferson se balanceaban orgullosamente. En la actualidad, estos nombres representan teorías políticas tan distanciadas como la mayor parte de los matrimonios; pero para aquellos Marx y Jefferson concretos sólo significaban la fama y la fortuna
Propongamos sin miedo una gran asamblea donde allí se proclame que la gente se ame contra viento y marea, desterrar la codicia, tirar la injusticia desde una azotea y colgar un letrero que diga te quiero y todos lo vean.
Lo malo de la pintura abstracta es que hay que molestarse en leer el título de los cuadros.
He oído muchas tonterías acerca de Alonso sobre si merece o no el título. En mi opinión el español es un campeón digno. Normalmente el que gana es por algo y si Alonso ha vencido el título este año es porque lo ha merecido
Sin inscripción alguna.
En una franja que recorría toda la parte superior de la fachada, manchando la piedra en tonos verdes y marrones, había una inscripción en letras de bronce.
Si uno conoce a los actores y aprende las normas y la jerga, se desenvuelve a la perfección, como en cualquier otro lugar. Hay que ajustarse a la etiqueta local y no cabrear a la gente.
Mucha gente me etiqueta como 'skater punk'. Y no soy Tony Hawk. Me gustaba patinar en skate en el instituto, pero supe que nunca sería una gran patinadora.
La idea del determinismo, que establece la necesidad de los actos del hombre y rechaza la absurda leyenda del libre albedrío, no anula en absoluto la inteligencia ni la conciencia del hombre, como tampoco la valoración de sus acciones.
Pronto el silencio será una leyenda del pasado. El hombre inventa, día tras día, máquinas y dispositivos que aumentan el ruido y distraen a la humanidad de la esencia de la vida, de la contemplación, de la meditación.