En cinco años, me encantaría ser cabeza de cartel de mi propio Tour y estar en la carretera con 20 camiones y tener cambios de vestuario y magníficos vestidos y trucos pirotécnicos y de agua. Yo sólo quiero entretener a la gente de verdad
Caminamos. Puertas que se abrían y se cerraban. Continuábamos caminando entre las alambradas electrificadas. A cada paso, un cartel blanco con un cráneo negro que nos miraba. Una inscripción: ¡ATENCIÓN! PELIGRO DE MUERTE. Qué burla: ¿Había aquí un solo sitio en que no se estuviera en peligro de muerte?
Un libro es una botella arrojada al mar en la que esta etiqueta se adjuntarán: ábrala quien pueda.
...Lejos estamos de aquellos pseudo socialismos que se ejercitaron en la post guerra con pose demagógica y para sincerar ante la historia la actuación de quienes eludían responsabilidades inmediatas; porque esos socialismos evidenciaban la paradoja tantas veces constatada en nuestra política nacional, o de la etiqueta de un nombre rotulando la doctrina que menos interpretaba.
Cuando se le preguntó si apoyaría el matrimonio gay, la leyenda del country declaró con una sonrisa: Como siempre digo: ¡Claro! ¿por qué no dejarlos que se casen? ¡qué sufran como lo hace el resto!
La leyenda cuenta que cada nueva tecnología se utilizó por primera vez con algo relacionado con el sexo o la pornografía. Ese parece ser el camino de la humanidad
Nosotros Juramos ante Dios y la bandera defender la Patria y sus instituciones, y eso fue lo que hicimos el 4 de Febrero
Mientras trabajaban en cubierta, veían a menudo un destructor que cruzaba la línea del horizonte hacia el sur. La bandera japonesa ondeaba en su popa. Los pescadores, emocionados y con lágrimas en los ojos, saludaban blandiendo sus gorras. Nuestros protectores, pensaban. ¡Mierda! Cuando los veo, se me saltan las lágrimas.
Ha llegado la hora de matar al dragón, de acabar para siempre con el monstruo de las fauces terribles y los ojos de fuego. Hay que matar a este dragón ya todos los que a su alrededor se reproducen. Al dragón de la culpa y al dragón del espanto, al del remordimiento estéril, al del odio, al que devora siempre la esperanza, al del miedo, al del frío, al de la angustia.
Esta noche el dragón luciérnaga volverá a atacarnos. Desgraciadamente, estamos ahora muy débiles y nuestro número ha sido diezmado. Nuestras defensas están quemadas o destruidas. El dragón luciérnaga nos matará a todos.
A veces miraba a los soldados heridos con envidia. Le parecía que las personas con cuerpos lacerados debían ser peculiarmente felices. Deseaba que él también hubiera podido ostentar una herida, un rojo emblema del valor.
¿Qué es la vida? ¿Un folletín? ¿Una especie de emblema azucarado? ¿Un estornudo dado en el trajín de la cola para optar por un candado?
Dos semanas más tarde, el plancha pantalones mágico estaba instalado. Fuera, en un letrero colgante, los nombres de Marx y de Jefferson se balanceaban orgullosamente. En la actualidad, estos nombres representan teorías políticas tan distanciadas como la mayor parte de los matrimonios; pero para aquellos Marx y Jefferson concretos sólo significaban la fama y la fortuna
Fui a una verdulería de veinticuato horas. Cuando llegué allí, el tipo estaba cerrando la persiana. Le dije. Eeeeh, el letrero dice Abierto veinticuatro Horas. El dijo: sí, pero no seguidas
Lo que ahora es el título general es el de 10 viajes y dentro del de 10 viajes hay muchas categorías: hay un metrobús como puede haber otras cuestiones
Durante toda mi vida, y especialmente después de ganar el título de campeón, decían que era enemigo de los soviéticos. Eso me dolía profundamente y me impedía el contacto con el país en el que había nacido y al que nunca he dejado de querer
En una franja que recorría toda la parte superior de la fachada, manchando la piedra en tonos verdes y marrones, había una inscripción en letras de bronce.
Sin inscripción alguna.
...Lejos estamos de aquellos pseudo socialismos que se ejercitaron en la post guerra con pose demagógica y para sincerar ante la historia la actuación de quienes eludían responsabilidades inmediatas; porque esos socialismos evidenciaban la paradoja tantas veces constatada en nuestra política nacional, o de la etiqueta de un nombre rotulando la doctrina que menos interpretaba.
Mucha gente me etiqueta como 'skater punk'. Y no soy Tony Hawk. Me gustaba patinar en skate en el instituto, pero supe que nunca sería una gran patinadora.
No me gusta poner etiqueta. Cualquier tipo de etiqueta limita. No me interesa la literatura que excluye, la literatura que se hace para un solo grupito de iluminados que viven en un olimpo separado de los demás.
Si uno conoce a los actores y aprende las normas y la jerga, se desenvuelve a la perfección, como en cualquier otro lugar. Hay que ajustarse a la etiqueta local y no cabrear a la gente.
La leyenda cuenta que cada nueva tecnología se utilizó por primera vez con algo relacionado con el sexo o la pornografía. Ese parece ser el camino de la humanidad
Fueron reales, pero de tanto contarlos se hicieron leyenda. O al revés: fueron leyenda y de tanto contarlos se volvieron verdad. Es lo de menos.