La certeza de ser de izquierdas descansa en un criterio muy simple, al alcance de cualquier retrasado mental: ser, en todas las circunstancias, de oficio, pase lo que pase y se trate de lo que se trate, antiamericano.
Claro que pensaba que sí entraba el tiro. Si te parece empecé a pegar saltos de un lado para otro porque soy un retrasado mental.
Me has hecho confesar los miedos que siento. Pero te voy a decir ahora cuáles son las cosas que no me dan miedo. No me da miedo de estar solo, ni de ser pospuesto a otro, ni de abandonar lo que tenga que abandonar, sea lo que sea. No me da miedo el cometer un error, aunque sea un error de importancia, un error de por vida, tan largo tal vez como la misma eternidad.
El tiempo es un gran velo suspendido delante de la eternidad como para ocultárnosla
No hay nada igual en el mundo, esa sensación de tener el balón en los últimos segundos cuando el tiempo se agota lentamente, saltas y suspendido en el aire aciertas el tiro. Eso es control total. Simplemente no hay otro sentimiento como él. Ninguno