Aprender el principio, respetar el principio, y disolver el principio. En resumen, entrar en un molde sin quedar enjaulado en el. Obedezca el principio sin estar sujeto a él.
Para generar innovación no hay que pensar en cómo hacer la tarea más eficientemente sino como disolver el hecho de tener que hacerla.
La sociedad está cambiando de piel: no se va a disgregar por causa de ese fenómeno; muy por el contrario es su propia vida la que lleva a esos viejos envoltorios a deshacerse.
Todas las doctrinas han sufrido terribles deformaciones en el mundo, y las deformaciones doctrinarias tienden a la diversificación de los grupos que las apoyan y terminan con disociar a las comunidades que las practican. No hay doctrina en el mundo que haya escapado a este tipo de deformación, por falta de unidad de doctrina.