El momento de vuestra libertad ha llegado. La intrépida vanguardia de un numeroso ejercito marcha bajo mis órdenes a despedazar vuestras cadenas, y a vengar los ultrajes recibidos del bárbaro español
Aquella vez se perdieron tus ojos en los míos y yo sin detener el alma logré despedazar a tu tristeza.
Si, dijo. Yo le jodí y el me jodio, Es lo justo, ¿no?. El chico aún estaba callado, serenamente incrédulo. No, continuó Sylder, no he olvidado la cárcel. Crees que porque me arrestaran eso echa todo a perder, ¿no?. Yo no. Es su trabajo. Es por lo que les pagan. Arrestar a gente que rompe la ley. Pero yo no bromeo sobre romper la ley, yo he hecho un modo de vida de ello.
El alcoholismo lo llevo en la sangre. En los genes. Mis padres eran alcohólicos. He luchado toda mi vida contra esta adicción. Apenas ha habido algún concierto con los Rolling Stones en el que no saliera borracho al escenario. Es muy difícil romper con esos hábitos, pero espero haberlo conseguido esta vez.
Podrá nublarse el sol eternamente, podrá secarse por un instante el mar, podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal... ¡Todo sucederá! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón, pero jamás podrá apagarse en mi la llama de tu amor
¿Sabe lo mejor de los corazones rotos? Que sólo pueden romperse de verdad una vez. Lo demás son rasguños