En lugar de crear modelos de negocio funcionales, nos dedicamos a blindar el status quo con leyes absurdas, e insultar a nuestros mejores clientes. Llamarles piratas, sinvergüenzas y ladrones.
Y cuando queremos insultar más a un hijueputa, lo ponemos en diminutivo. Por eso hoy voy a mandar a mis loros verdes a que le digan a Tirofijo: