Aunque no hubiera azar en este mundo, nuestra ignorancia de la causa real de un suceso tendría la misma influencia sobre el entendimiento y engendraría un tipo de creencia u opinión similar.
Es la ignorancia de alguien que sabe cosas, pero que voluntariamente ignora hasta cierto punto su saber para dar lugar a lo nuevo que va a ocurrir.
La falta de sensibilidad es básicamente un desconocimiento de nosotros mismos.
El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación