Un caballero es un hombre que puede discrepar sin ser desagradable.
La idea desencadena la acción al enunciar un proyecto, al indicar un objetivo; y determina y guía la acción al elaborar un programa. Para no ser utópico, ese proyecto y ese programa, al oponerse al presente político, deben tenerlo en cuenta: deben ser realizables a partir del presente dado (y no suponiendo condiciones inexistentes).
Y una mujer que ha perdido el pudor ya no es capaz de oponerse a nada
Las verdades tan antiguas son prácticamente seniles. Y cuando una verdad es así de vieja, difícilmente puede diferenciarse de una mentira.
El desafío publicitario es diferenciarse en la cabeza del chico.