¡Adiós! ¡Adiós! ¡Te amaré siempre! Desde ahora, abandono la virtud.
Hoy vemos cómo la Iglesia está viva, en un momento en que muchos hablan de su declive. No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, recepciones, conferencias, etc... No abandono la cruz, sino que permanezco de una manera nueva ante Cristo Crucificado
El desaliño y la antibelleza es una forma de protesta contra la generación precedente.