Soy un luchador nato hidrato mi carácter con lo que huele mi olfato y con la vista, es el economato de que llevo pa mi plato es el retrato de lo ingrato de la vida consumista
Asesino alevoso, ingrato a Dios y enemigo de los hombres, es el que, so pretexto de dirigir a las generaciones nuevas, les eneseña un cúmulo aislado y absoluto de doctrinas, y les predica al oído, antes que la dulce plática de amor, el evangelio bárbaro del odio.
La superstición prueba que, por ignorante que sea, el hombre siente en él un alma inmortal que aspira a lo desconocido de la vida futura.
Creo un largo, prolongado, y ordenado trastorno de los sentidos hasta obtener lo desconocido