Madrid; que no hay ninguna villa, en cuanto el sol dora y el mar baña más agradable, hermosa y oportuna, cuya grandeza adorna y acompaña la corte de los Césares de España.
Cuando tenía diecisiete años concurrí una temporadita a una de esas academias de barrio que enseñan baile, música, corte y confección y qué sé yo cuántas cosas más. Allí había un profesor de dibujo que me dio algunas lecciones. Esa fue mi única cultura académica. Todo lo demás lo he aprendido solo, venciendo las mayores dificultades, en medio de circunstancias terribles...
... el pueblo, en todas partes, rebaja a sus deidades hasta su propio nivel y las considera meramente como una especie de criaturas humanas, algo más podesas e inteligentes.
La violencia hiere el cuerpo y la mente. Del que la ejecuta. Del que la sufre. De los que lloran. De toda la humanidad. Nos rebaja a todos.
Supongo que algunas veces actué como si no fuera un ser humano. Algunas veces me veo hacia atrás y recuerdo cosas que solía decir o mi corte de pelo, y siento vergüenza
Lo llaman democracia y no lo es, es la dictadura del capital del burgués, de Repsol del corte inglés, de Coca Cola, gente consume para así sentirse un poco menos sola.