El equipo que gana a través de esperar el error contrario, no está más autorizado al éxito. Está menos autorizado, es menos probable que suceda. Por eso le digo que no se preocupe si no se premia un proceso que obtuvo menos de lo que merecía, no debería generarnos preocupación porque la injusticia es muy común. Pero cuando se premia como bueno algo que no es bueno, que es casual, eso sí es dañino, porque enseña a todos los que observan que un atajo te lleva al objetivo, y un atajo, normalmente, no te lleva a un objetivo.
Es muy poco probable que hasta un polipéptido resultara correctamente de la evolución darviniana, sin mencionar los miles que se necesitan para la supervivencia de células vivientes. Los genetistas saben muy bien esta situación, y, no obstante, parece que nadie pone paro a la teoría de manera definitiva