Todo lo creó suavemente a martillazos de soplidos y taladrazos de amor, las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días por las que me levanto orgullosa todas las mañanas y bendigo mi sexo.
Así como tu carro corre más suavemente y requiere de menos energía para ir más rápido y más lejos cuando sus ruedas están completamente alienadas, tú avanzas mejor cuando tus pensamientos, sentimientos, emociones, metas y valores están balanceados
No estaría bien criticar a otros sin compasión y querer tratarme a mí mismo con delicadeza y tan cuidadosamente como sea posible. Un crítico que tal hace no es auténtico, y los escritores no deben abusar de la escritura.
Cuando quiero mirar nuestro mundo con los dos ojos, lo que percibo son dos mundos superpuestos: uno luminoso y claro, sorprendentemente nítido; el otro impreciso y sutilmente sombrío.
Prefiero tocar sutilmente que alardear con la batería.
Usted cree que yo soy un hombre y usted una mujer. Eso no es verdad. Yo soy un cazador de hombres y usted algo que ha estado corriendo delante de mí. No hay nada humano en ello. De la misma manera podría esperarse que un perro de caza jurara tiernamente con la liebre que atrapa.
No amaba menos, sino al contrario. Pero el peso del amor, como el de un brazo tiernamente posado sobre un pecho, se hacía cada vez más difícil de soportar
No estaría bien criticar a otros sin compasión y querer tratarme a mí mismo con delicadeza y tan cuidadosamente como sea posible. Un crítico que tal hace no es auténtico, y los escritores no deben abusar de la escritura.
La mujer que dice ser fuerte suele ser la que debe tratarse con cuidado y dominar solo con cariño
Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso
Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo.
La verdadera virtud no es triste y antipática, sino amablemente alegre.
El hombre que cortésmente indica el camino al que se ha perdido, hace como si encendiera la lámpara de aquél con su propia lámpara; y aquélla brilla para él no menos que para aquél.
Lo que pasa en nuestro tiempo es que el ser humano está perdiendo el control y está cargándose un sistema de equilibrios larga y cuidadosamente construido. El mundo se nos está yendo de las manos. La rueda gira cada vez más rápido y no tenemos el tiempo ni la serenidad para ver lo que estamos haciendo.
La diferencia del lenguaje es el gran medio de preservarnos del contacto de los españoles y evitar el cruzamiento de las dos razas. Si nuestros invasores aprendieran el euskera, tendríamos que abandonar éste, archivando cuidadosamente su gramática y su diccionario, y dedicándonos a hablar el ruso, el noruego o cualquier otro idioma desconocido para ellos.
Pocas vidas son hermosas minuciosamente consideradas; la de los grandes hombres lo es sólo considerada en conjunto
El doctor se puso en pie, blanco como un cadáver, y esbozó una deplorable sonrisa de hiena; pero no intentó resistirse. Incluso, sin soltar la estilográfica, ofreció sus manos al policía para que lo esposara adecuadamente. Tenía cierta expresión canina en los ojos y mostraba, ya sin ningún disimulo, sus dientes minuciosamente afilados.
En mi opinión, los Evangelios son meticulosamente auténticos, pues en ellos se encuentra la reflexión eficaz de lo sublime que emana de la persona de Cristo; y eso es tan divino como lo más divino que ha aparecido en la Tierra.
No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.
Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía.
Se respetará escrupulosamente el espíritu liberal de dicha Constitución, a la que sólo se quiere purgar de los defectos que tiene ya que por la contradicción u oscuridad de algunos de sus preceptos, ya por los huecos que hay en ella o por las reformas que con el deliberado propósito de desnaturalizar su espíritu original y democrático se le hicieron durante las dictaduras pasadas.
Cómo decir, amor, en qué momento te rompes dulcemente entre las manos, sin quejas, sin recuerdos, sin arcanos y tal vez sin temor ni sufrimiento.
La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones
Mar adentro, pequeñas olas, silenciosas y regulares, iban y venían, como si alguien sacudiera ligeramente una sábana.
Las amistades duran poco cuando uno de los amigos se siente ligeramente superior al otro