La vida es como el amor; depara en muchas ocasiones, frutos muy amargos, durante períodos largos para quienes la saborean, y ofrece, de vez en cuando, durante un corto plazo, una frágil delícia para que no la abandonen, y sigan viviendo y amando.
Ayer tocamos Bajan junto al maestro Spinetta y fue así como Guau! (léase Wow!)... Fue la delicia de todos los perros.
Empecé a cuestionarme si era tan bueno ser famoso y ser solicitado, pero, sabes, eso es algo ridículo, realmente. Desde entonces, nunca disfruté la fama. Cuando desapareció la novedad -cerca de 1966-, se convirtió en un trabajo pesado.
Trabaje y trate de encontrar el trabajo que se adapte mejor a usted y realmente disfrute haciéndolo.
No hallo palabras para describir toda la voluptuosidad que aquel ser encantador me reservaba. Ella fue quien se acercó a mí. Sin hablarnos, se confundieron nuestros besos y caricias. Dejaba vagar mi mirada por aquel hermoso rostro, animado del más tierno amor.
La arquitectura árabe consiguió proporcionarle a la luz, la dulzura y la voluptuosidad que adquiere la luz, en una boca entreabierta de mujer.