Habla de Cristo sólo cuando te pregunten por él. ¡Pero vive de tal modo que te pregunten por él!
El arte de la guerra consiste en ordenar las fuerzas de tal modo que no puedan huir.
Adquiere en tu juventud lo que disminuirá el daño de tu vejez. Y si tú eres de los que cree que la vejez tiene por alimento la sabiduría, arréglatelas en tu juventud de tal modo que a tu vejez no le falte tal sustento.
Cumplamos la tarea de vivir de tal modo que cuando muramos, incluso el de la funeraria lo sienta