El reto al que nos enfrentamos es cómo integrar el mundo musulmán en la economía global. Asia se ha convertido en parte de ella, pero no así África o el Oriente Medio.
Sepan que están muy equivocados al tildarme de enemigo de la iglesia romana. No soy su enemigo sino que le profeso el más puro amor, así como también a la iglesia cristiana entera