El poder lo contamina todo, es tóxico. Es posible mantener la pureza de los principios mientras estás alejado del poder. Pero necesitamos llegar al poder para poner en práctica nuestras convicciones. Y ahí la cosa se derrumba, cuando nuestras convicciones se enturbian con la suciedad del poder
Trate de poner en práctica lo que sabe. Al hacerlo, las cosas que no sabe, a su debido tiempo, le solicitarán su atención.