Como todos, pierdo mucho más que lo que gano. Entonces esa identificación del ganador de turno con los valores es una trampa, una gran trampa porque se venden valores a través de alguien que acaba de ganar. Entonces el que escucha está tironeado por dos extremos: un extremo son los valores, y el otro extremo es el triunfo. La confusión que genera es que el destinatario del mensaje cree que si aplica determinados valores va a tener éxito, y eso no es cierto, ni es conveniente ni aconsejable.
La democracia es, a mi juicio, el régimen político en el que se alcanza la identificación entre gobernantes y gobernados.
Se mi piace Roma? Sì, checché ne dicano... Ad abitarci no, perché CI si consuma troppo di politica: non si può vivere in un mondo di ossessi politici.