Estás pensando le dijo- que tengo una cara avejentada y cansada. Piensas que hablo de poder y que ni siquiera puedo evitar la decrepitud de mi propio cuerpo. ¿No comprendes Winston, que el individuo es sólo una célula? El cansancio de la célula supone el vigor del organismo. ¿Acaso te mueres al cortarte las uñas?
La historia de la sociedad -versa este catecismo de perogrulladas- consiste en que al comienzo existía la familia, esta célula de toda sociedad; luego la familia aumentó hasta una tribu, y ésta, hasta formar un Estado.
Cada descubrimiento y progreso, cada incremento en la riqueza de la humanidad, se origina en el conjunto del trabajo manual y cerebral de ayer y hoy. Entonces, ¿Qué derecho tiene nadie de apoderarse de una partícula de ese todo y decir: Esto es mío y no vuestro?
No me interesa aquel que haya conocido, llevado en litera, mil cimas de montañas y así observado mil paisajes porque,en primer lugar, no conocerá uno solo verdaderamente y, luego, porque mil paisajes no constituyen más que una partícula de polvo en la inmensidad del mundo