La modernización siempre cuenta su propia historia como una cadena de sucesos que tienen un único fin: Un barco que evitó el naufragio a costa de la tripulación.
Los caminos prohibidos se han cruzado. Llevamos el paraíso como una cadena bendita miramos en él, como en un aljibe insondable, más profundo que los libros admirables que surgen de pronto y lo contienen todo.