De Itabira traje prendas diversas que ahora te ofrezco: este San Benito del viejo santero Alfredo Duval; esta piedra de hierro, futuro acero del Brasil; este cuero de anta, extendido en el sofá de la sala de visitas; este orgullo, esta cabeza baja...
Siempre me gustaron los cómics y la novela negra. Yo quería ser Alberto Breccia y Georges Simenon, pero sólo me dio el cuero para ser Jorge Díaz.