En realidad, comparto su opinión y entiendo su frustración cuando un gobierno intenta prohibir los símbolos seculares, como Santa Claus o Rudolph, el reno de nariz roja o las luces de Navidad.
Y si las cosas no cambian lo van a pagar caro, A las voces no las callan ni rejas ni disparos, Nos quieren prohibir por hablar tan claro, por denunciar el terrorismo de estado.