El noventa y nueve por ciento de lo que se hace en la mayoría de iglesias cristianas no tiene nada que ver con la religión. La gente inteligente acaba por darse cuenta tarde o temprano, y de ahí deducen que el cien por cien son gilipolleces; por eso la gente asocia el ser inteligente con ser ateo.
La buena gente rara vez es plenamente reconocida durante su vida, y aquí, tenemos problemas graves de corrupción. Un día se dieron cuenta de que mis resultados deberían haber sido reconocidos
En todo el mundo, en el maravilloso balance de belleza y disgusto, se encuentran cosas malas y buenas
Alguna vez se dijo, glosando a Yrigoyen, que había que empezar de nuevo. Empezar de nuevo a mi juicio es detenerse un poco en la marcha, para reconstruir las filas y hacer balance de circunstancias.
Si yo pudiera amar con reglas matemáticas, si todo fuera un cálculo elevado a nuestras lágrimas.
Todas las cosas contrarias a una ley reconocida, y que, no obstante, se toleran como excepciones a esta regla, son ilícitas. Con el sistema de las excepciones, ocasionado por el cálculo de la utilidad, se destruye toda idea moral.