Gracias, Bob. Quiero decirte que no estaría aquí si no hubiera sido por ti, decirte que no hay nadie que no tenga que estarte agradecido y, para robar una línea de una de tus canciones —tanto si te gusta como si no—: Tú fuiste el hermano que nunca tuve.
El Gran hermano no está mirando. Está cantando y bailando. Está sacando conejos de una chistera. El Gran hermano está ocupado en reclamar tu atención en cada momento que pasas despierto.