Podría creer en Dios, y Él podría haberme dicho en un sueño que el VIH produce SIDA. Pero yo no me pondría delante de un grupo de científicos para decirles:
Los dramaturgos y los actores de esta orilla y de la otra, son lo que han creado y preservado espacios de libertad aún en los peores tiempo de la peste, la cólera, la persecución y el exterminio. Todos ellos, aparte del lenguaje, tienen en común el mismo deseo: reunir a un pequeño grupo de personas (cada día más pequeño) para celebrar la liturgia gozosa y cómplice del teatro.
Hay una fraternidad que sólo se encuentra al otro lado de la muerte
La libertad y la fraternidad son palabras, mientras que la igualdad es una cosa.