Hay un elemento de pasión en toda percepción estética. Sin embargo, cuando estamos abrumados por la pasión, como en la extrema ira, el temor, los celas, la experiencia definitivamente no es estética. No se siente la relación con las cualidades de la actividad que ha generado la pasión.
Junto a estar en lo cierto, en este mundo, lo mejor es ser claro y estar definitivamente equivocado.
Lo cual no me afectaba personalmente, siempre me ha gustado no dar golpe. Y hubiera descansado también los días laborables de haber podido. No es que fuera decididamente perezoso. Era algo distinto.
El paso que había dado era, pues, decididamente a favor de lo peor que había en mí.