El proletariado es una contradicción interna del capitalismo; se gestó en el vientre del capitalismo.
Precisamente para dirigir al proletariado y al semi-proletariado de la ciudad y el campo, los Bolcheviques consideraban necesario distinguirse agudamente de todas las fracciones y agrupamientos de la burguesía, comenzando por aquellos falsos socialistas que en realidad eran agentes de la burguesía.