Si vienes a casa, tráeme, amor mío, una luz y una ventana desde la que pueda ver la felicidad que bulle en la calle.
El rol de la televisión es aquel de dar la ilusión de compañía: ruido. Lo llamo la quinta pared y la segunda ventana: la ventana de la ilusión.
Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro
Debía empezar a quedar muy claro que eran quienes nos habían encausado quienes andaban en malos pasos.
Agarrados del aire viviremos, no me importa dónde vamos. Apriétame bien la mano que un lucero se me escapa entre los dedos.
Me pregunto chica bella, radiante como la rosa, si eres mujer o eres diosa, lucero o brillante estrella.