Para poder superarse a sí misma la humanidad tiene que sustituir la moral por la veracidad, tiene que transvalorar los valores establecidos, asimilar los propios errores.
El verdadero examen moral de la humanidad, su examen fundamental (que yace enterrado profundamente lejos de la vista) consiste en su actitud ante esos que están a su merced: los animales. Y en este sentido la humanidad ha sufrido una derrota. Una derrota tan fundamental que todas las demás provienen de ahí.