Por un lado es una responsabilidad por representar a todas las mujeres palmeras que de cierta medida ven un sitio mas en el que se rompe esa especie de techo que se dice que tenemos las mujeres
En la pureza de mi cama de hospital, durante semanas sin fin, mirando el techo en la penumbra mientras aquellos pobres hombres roncaban, comprendí que la vida es una creación brutal, hermosa y cruel