La historia de las naciones nos enseña cómo la fuente y el arroyo han contribuido directamente al progreso del hombre más que el océano, los montes y toda otra parte del gran cuerpo del planeta que habitamos. Costumbres, religiones, estado social, dependen, sobre todo, de la abundancia de aguas corrientes.
Llegó a las redacciones la noticia de mi muerte. Y los buenos compañeros intentaran redactar la noticia. Si es verdad lo que de mí dijeron las necrológicas, con la generosa abundancia de todas las necrológicas, soy de hecho un buen individuo.
Pienso que un mensaje extraterrestre será tratado mucho más como una materia de estudio académico que como una mera serie de titulares periodísticos.
Pero nuestra generación se ríe, y arrastrada por el orgullo y la vanidad, empieza una serie de nuevos errores, de los que con el tiempo se reirán asimismo nuestros descendientes.
Entre la raza de los hombres independientes, generosos y cultivados, en un país en que la imaginación es emperatriz de las mentes de los hombres, no ha de temerse que queramos una sucesión perpetua de nobles y personas de alcurnia.
Luego todo se convirtió en una sucesion de hechos concretos o de nombres propios o de verbos o de capitulos de un manual de anatomia deshojado como una flor, interrelacionados caoticamente entre si.
Preferirás la pobreza dentro de la justicia a la abundancia procurada mediante la iniquidad
Donde quiera que veáis la moderación sin tristeza, la concordia sin esclavitud, la abundancia sin profusión, decid confiadamente; es un ser venturoso el que aquí manda.
Cuando tengas 80 años, y en un momento tranquilo de reflexión, narrando sólo para ti la versión más personal de tu historia de vida, el relato que será más conciso y significativo será la serie de elecciones que hayas hecho. Al final, somos nuestras elecciones
Al comienzo de su conferencia y, mediante una serie de sutiles graduaciones imperceptibles al auditorio, mantenerlo vivo en tanto el tema lo exija.
Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña, ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios serán favor tan misterioso como mirar tu sueño implicado en la vigilia de mis brazos.
Luego todo se convirtió en una sucesion de hechos concretos o de nombres propios o de verbos o de capitulos de un manual de anatomia deshojado como una flor, interrelacionados caoticamente entre si.