Sólo en el amor el hombre es grande puesto de rodillas; porque el amor es la única esclavitud que no deshonra.
No se puede decir: Nada es seguro, nada es probable, nada es honesto. Mejor errar por omisión que por comisión: mejor abstenerse de dirigir el destino de los demás, puesto que ya es bastante difícil conducir el de uno mismo