El hombre sólo será libre cuando el último rey sea ahorcado con las tripas del último sacerdote
—Hace un millar de años, creíamos que el mundo era un cuenco —dijo—. Hace quinientos años sabíamos que era un globo. Hoy sabemos que es plano y redondo y que viaja por el espacio a lomos de una tortuga. —Se dio la vuelta y le dedicó al sumo sacerdote otra sonrisa—. ¿No se pregunta usted qué forma resultará tener mañana?
Mal de amores. No se cura fácilmente. No existen medicinas. Ni remedios. No se sabe cuando pasará. Ni siquiera se sabe cuánto duele. Sólo el tiempo lo cura.
En el mundo actual, se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí a algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven