Don Porfirio ha sido el mejor presidente que ha tenido el país y es que precisamente él fue quien buscó, en materia económica, un equilibrio de fuerzas entre las que tenían injerencia en México como lo era Estados Unidos, Francia e Inglaterra.
Un día seré presidente del Barça
Pasó un ministro del emperador y le dijo a Diógenes: ¡Ay, Diógenes! Si aprendieras a ser más sumiso y a adular más al emperador, no tendrías que comer tantas lentejas. Diógenes contestó: Si tú aprendieras a comer lentejas no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador
Si tuviera que dimitir cada vez que el Gobierno discrepa conmigo, no duraría una semana como ministro de Defensa.
¿Qué se puede esperar de un gobierno cuyo presidente tiene apellido de funeraria?
Que el Libertador no mentía cuando desde el Perú, el 3 de agosto de 1825, escribía al presidente de la Asamblea, antes de que se proclamase la independencia y se diese su nombre a la República: El Alto Perú contará con mi espada y con mi corazón: no tengo más que ofrecer.
Exigirle a esa especie de ministro marimacho que es Maleni Álvarez que es una especie, insisto, de ministro marimacho, que es una cosa increíble la manera que tiene de dirigirse a la gente, mismamente a las autoridades, no solamente a sus compañeros de partido.
Estaba convencido de que el Gobierno no iba a negociar, porque si lo hacía por mí, al día siguiente lo tendría que hacer por otro. Cuando me liberaron, el entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, fue a visitarme y yo le dije que entendía que el Gobierno no hubiese negociado.