La pequeña pantalla es la barraca de feria donde el pueblo viene a ver las maravillas del mundo.
A quienes no les gusta o les parece cruel una buena corrida o una buena pelea de gallos, la solución es muy sencilla: no vayan. Pero, qué tal la feria de Cali sin toros o el Festival Vallenato sin gallos? ¡Y, por Dios!, no sigamos legislando como si viviéramos en Dinamarca.
Los poetas jóvenes, en vez de preguntarse constantemente si tal asunto ha sido ya tratado y recorrer los puntos cardinales en busca de sucesos inauditos, deberían hacer algo con asuntos sencillo. Lo que pasa es que hacer algo con un asunto sencillo tratándolo magistralmente, es cosa que exige espíritu y talento, y esto es lo que falta.
Esto lo saben muy bien los conquistadores de ambos sexos. Una vez que la atención de una mujer se fija en el hombre, es a este muy fácil llenar por completo su preocupación, Basta con un sencillo juego de tira y afloja, de solicitud y de desdén, de presencia y de ausencia.
La adulación es una moneda que empobrece al que la recibe.
Nunca he visto una moneda con una sola cara. Pero frecuentemente nos olvidamos de ese hecho. A menudo pensamos que el lado en que nos encontramos es el único lado, o el lado correcto. Cuando hacemos eso, es posible que seamos inteligentes, quizá conozcamos nuestros hechos, pero también es posible que estemos limitando nuestra inteligencia.
Un trasiego de tópicos, de alegre trapicheo con palabras vacías de sentido, de chatarra retórica sin hueso argumental ha acabado por vetar los debates sobre los problemas de los ciudadanos, los de ahora y los que han de llegar. Esa vaguedad no guarda ninguna relación con la inevitable abstracción de los principios, de los ideales.
Asumí el control del merchandising no porque pensara que iba a hacerme rico, sino porque deseaba controlarlo. Deseaba ser un soporte por cuestiones sociales, seguridad, y razones de calidad. No quería que alguien usara el nombre de Star Wars en una pieza de chatarra
¿Yo la novena persona más influyente del mundo, por delante de Obama? ¿En qué posición está mi mujer? Octava por lo menos. Nos hemos vuelto locos. Si no mando ni en mi casa
Mis obras son una reconstrucción del pasado. En ellas el pasado se ha vuelto tangible; pero al mismo tiempo están creadas con el fin de olvidar el pasado, para derrotarlo, para revivirlo en la memoria y posibilitar su olvido.