Sí señor, desgraciadamente soy una persona maleducada. No soy como usted. ¡Haga el favor de dejarme en paz! ¡Déjeme en paz! ¡Pues déjeme de admirar! ¡Váyase a la mierda, a la mierda!
Parece ser que el inventor de la cornamusa se inspiró ante la visión de un hombre que llevaba bajo el brazo un cerdo furibundo y asmático. desgraciadamente el sonido creado por el hombre nunca ha obtenido la pureza del sonido obtenido por el animal