Si la música es una arquitectura congelada, entonces el potpourri es un chisme de cafetería congelado... El potpourrí es el arte de añadir manzanas a peras...
Qué agradable es poder confesar sus intimidades en público, ¿No le parece, caballero? ¿Hay muchos en mi lugar que pueden sentarse impunemente- te a la mesa de un café y entablar una amable conversación con un desconocido como lo hago yo? No. Y, ¿Por qué no hay muchos, puede contestarme? No sé...Porque mi semblante respira la santa honradez.
Siempre me paso por el café del barrio. Ahí están los muchachos de siempre, esos que conozco de cuando no era nadie y siguen siendo los mismos tipos desinteresados