Si comparáis la Italia del siglo XV con las demás naciones de Europa, la encontraréis mucho más sabia, mucho más rica, mucho más pulida, mucho más capacitada para embellecer la existencia, es decir, para apreciar y producir las obras de arte.
La moda no sólo estaba hecha para embellecer a las mujeres, sino también para darles seguridad y confianza, y permitirles asumirse.
Uno puede dar la vida por cualquier cosa y sentirse un héroe, pero los verdaderos héroes son los que nos ayudan a vivir. labrar la tierra, construir una casa, formar una familia, es una tarea harto más difícil que morir por cualquiera de esas cosas.
No quiero labrar mi felicidad; quiero realizar mi obra.