Las partidas simultáneas de ajedrez son algo muy interesante. Contribuyen a que los ajedrecistas ordinarios sepan comprender la trama de juego de un maestro, les permite competir con él, adivinar sus planes y aprender la técnica del juego.
¿Nos damos cuenta que somos esclavos de la palabra? El comunista es esclavo de las palabras Marx, Stalin, etc. Y el llamado cristiano es esclavo del símbolo, la cruz, y todo el juego de las palabras relativas a eso. Id a Roma, id a cualquier parte, y todo lo que hay es la palabra
Desde la J una y otra vez, MC's vienen y se llevan trozos de pared como un souvenir, venid, MC's, decid que si, que allí esta Kase, por fin os da su rap, mas guay que guay, flipáis, botáis, gritáis, y como yo sin aire os quedáis
La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto; la mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños, y por fin el disgusto grande.
Durante una larga carrera ajedrecística como la mía, todos hemos jugado muchas partidas aburridas y carentes de interés, con el objetivo de lograr un buen resultado, pero durante aquellos días de duro trabajo, a veces me satisfacía poder hallar una idea original en la apertura, una aguda combinación en el medio juego o demostrar una técnica depurada en el final.
Hay tres maneras de arruinarse: las mujeres, el juego y los técnicos. La más placentera, las mujeres. La más rápida, el juego. Pero la más segura, los técnicos.
La maldad no tiene por fin esencialmente el sufrimiento del otro, sino su propio gozo, bajo la forma, por ejemplo, de un sentimiento de venganza o de una fuerte excitación nerviosa.
Esta tierra es uno de los raros lugares del cosmos donde la mente ha florecido. El hombre es un producto de casi tres mil millones de años de evolución, en cuya persona el proceso evolutivo por fin ha tomado conciencia de sí mismo y de sus posibilidades. Le guste o no, él es el responsable de toda la evolución ulterior de nuestro planeta